El TD Garden estaba muy animado, y confiado, porque, la oportunidad de cerrar la eliminatoria contra los Sixers, en el quinto partido, era fundamental para seguir aspirando al título de conferencia. En esta ocasión, también había cambios en los quintetos titulares. Brad Stevens decidía dejar a Marcus Smart en el banquillo y colocar a Jaylen Brown como titular; el escolta respondía con una canasta, y un tapón, en el primer minuto del partido. Es más, tomaba la responsabilidad ofensiva de su equipo en los primeros minutos; pero era respondido por un ataque paciente que buscaba el aro constantemente. En cuanto el escolta local bajaba el acierto, Philadelphia cobraba unos puntos de ventaja. Brad Stevens ordenaba cerrar la defensa y Terry Rozier agitaba el partido para despertar a sus compañeros. Con el ataque visitante sufriendo para anotar por la intensidad local sobre el balón (ni el rebote ofensivo les permitía anotar), Boston llegaba al final del primer cuarto con una mínima ventaja. El segundo acto se abría con un intercambio de opiniones entre jugadores, y Joel Embiid y Dario Saric llevando el peso del ataque visitante. Dos minutos, apenas dos, tardaba Stevens en llamar a sus jugadores para aclararles las cosas. La actividad defensiva local volvía a subir y Rozier hacía, nuevamente, de despertador general. Jayson Tatum se liberaba y, junto con la actividad de Smart, era parte importante para igualar el marcador. Los Sixers intentaban retomar su juego, con Ben Simmons anotando. Sin embargo, los Celtics abusaban de la defensa de JJ Reddick al poste bajo y, con un minuto final desmelenado y con acierto exterior (incluído un triple sobre la bocina de Rozier), Boston cerraba el cuarto con nueve puntos de ventaja. Habían realizado un parcial de ocho a cero en sesenta segundos, diecinueve a seis en los cuatro minutos previos al descanso, la temperatura del pabellón había subido un par de grados. Pasado el cuarto de hora de rigor, el ambiente era más frío y Philadelphia subía la intensidad de su defensa. Abordar a los verdes era el objetivo pero, ni Jaylen Brown, ni Aron Baynes, estaban dispuestos a permitirlo; es más, el pivot australiano provocaba una técnica a Embiid por pura desesperación de la estrella al verse superado. Así las cosas, con mucho contacto en las zonas, los Celtics mantenían las distancias cuando comenzaban a aparecer los suplentes. Teníendo que rotar a su pareja interior, Boston perdía la batalla bajo los aros. Embiid hacía de todo, en ataque y defensa, y el cuadro local mantenía una mínima ventaja para el acto final. Un periodo que amanecía con Jaylen Brown de protagonista ofensivo local y muchos golpes. La respuesta visitante venía del empuje, bajo canasta, de Dario Saric y Ersan Ilyasova. No se permitían puntos fáciles, los tiros libres eran una constante y el técnico local quería ordenar un poco el juego restando la mitad del cuarto. El tiempo muerto daba protagonismo a Al Horford, el pivot dominicano sumaba hasta cuatro acciones consecutivas, sumando ataque y defensa, positivas para su equipo; los Celtics tomaban seis puntos de ventaja en noventa segundos. Brett Brown pedía más agresividad a su equipo en ambos lados de la cancha y las faltas personales comenzaban a agobiar a algunos jugadores, pero nadie se atrevía a bajar la intensidad. Los Sixers conseguían ponerse por delante en el marcador tras un triple de Saric y Boston realizaba un mal ataque; Philadelphia tenía tres puntos de ventaja entrando en los tres minutos finales. El parcial, de once a dos, era cortado por la capacidad local para irse al tiro libre. Sin embargo, los de Massachusetts, no conseguían frenar al ataque visitante bajo canasta; con minuto y medio por jugar estaban a cuatro puntos. Horford anotaba con facilidad, a Simmons le entraba miedo a tirar y JJ Reddick fallaba un triple. Stevens realizaba cambios para tener un ataque más abierto, Tatum buscaba el aro y fallaba la bandeja sencilla, pero aparecía el rebote ofensivo de Smart para empatar el partido con un minuto por jugar. Y el alero continuaba siendo protagonista, aguantando las embestidas de Saric, hasta que Horford llegaba a la ayuda para robar el balón. Era una posesión importante a su equipo y Boston no desaprovechaba la ocasión; Tatum no erraba bajo canasta, en esta ocasión, y la ventaja era local faltando veinte segundos por jugar. Embiid no podía con Baynes y Rozier no facilitaba que tuviese una segunda opción. El base recibía una falta y parecía cerrar el partido con dos aciertos desde el tiro libre. Reddick metía un triple, tras bloqueo, a ocho metros del aro y todavía a los de Pennsylvania les sobraban casi cuatro segundos para lograr un imposible. La falta a Smart les dejaba con poco más de dos segundos pero, como el alero había fallado el primer tiro libre, y metido el segundo, les valía una canasta de dos para empatar. Sin embargo, el lanzamiento para touchdown de Simmons, era cortado por Smart antes de llegar a su destinatario; los Celtics volvían a la final de conferencia. Invitado inesperado: Marcus Smart, Aron Baynes (Celtics).
Eliminatoria cerrada: Celtics ganan cuatro a uno.