En un final de Liga Regular cargado de emociones algunos equipos ya han resuelto su trabajo con suficiencia. El Real Madrid aseguró la primera plaza con una superioridad abrumadora. El triple sobre la bocina de Sàbat certificó la permanencia de Obradoiro aunque el equipo gallego no ha pasado apuros en toda la temporada. Pero nadie disfrutó tanto del objetivo cumplido como la afición de Burgos, el gran descubrimiento de la temporada por su animosidad y el apoyo a su equipo allá donde fuera. Tras años de amargura por los sucesivos ascensos frustrados en los despachos pudo disfrutar de la merecida fiesta en la Liga ACB esta campaña. Se lo ganó a pulso. Burgos superó un comienzo en el que pecó de novato y la nueva categoría le quedaba como un traje demasiado grande. Acabó convertido en un bloque competitivo que le complicó la existencia incluso a los más grandes del baloncesto español. Un buen papel que le ha permitido finalizar sus deberes con nota. La victoria ante Basket Zaragoza aseguró la permanencia a tres jornadas del final de la Liga Regular. Un éxito para el recién ascendido. Ha demostrado que puede pelear entre la élite nacional. Su entregada afición ha obtenido la recompensa merecida al apoyo entusiasta e incondicional. La ACB agradecerá el colorido que continúe el colorido que lleva a las gradas. Merecen disfrutar de una buena fiesta en las jornadas que restan.
Barça 94 – Andorra 70: Toda incertidumbre en el Palau Blaugrana duró apenas unas minutos. No tardó el Barça en amenazar con la escapada en el marcador. Muy activo Hanga y certero Koponen para marcar un parcial de 9-0 que encendió las alarmas en el banquillo andorrano. Peñarroya pidió tiempo muerto para evitar que la dinámica del encuentro se llevara a su equipo por delante pero no llegó la reacción de Andorra. No encontró soluciones para hallar resquicios en la defensa local. Atrás dejó huecos por todas partes. El Barça anotaba en cada ataque con mucha comodidad. Cierto que los problemas ofensivos de Andorra facilitaban la vida a los hombres de Pesic que aplicaban la vía del cloroformo para enviar a la lona a Andorra. El parcial llegaba a 23-4 hasta el final del primer cuarto. Contundente y letal. El partido había quedado roto en apenas diez minutos. A los azulgrana le bastaba con vivir de las rentas tras este arrollador inicio de encuentro. Al ralentí lograba sobrepasar los veinte puntos de diferencia ante la falta completa de acierto de la línea exterior de Andorra, negada durante toda la primera mitad. Heurtel manejaba a su antojo un encuentro que iba camino de convertirse en un plácido trámite (45-22, min 16). Andorra consiguió salvar los muebles con un arranque de orgullo en los minutos previos al descanso. Un 2-10 hasta el final del segundo cuarto le permitió reducir diferencias pero no dio pie esta reacción a un cambio de escenario. Peñarroya buscó un revulsivo jugando con dos bases pero ni esto ni la defensa zonal planteada por el técnico visitante sirvieron de algo. Heurtel se bastaba solo para superar a Albicy y Jaime Fernández. El Barça encontró un filón en el juego interior. Tomic (16 puntos, 10 rebotes, 8 faltas recibidas, 31 de valoración) aportó más que todos los pivots de Andorra juntos. El croata les amargó la existencia. Moerman (15 puntos, 11 rebotes, 16 de valoración) se sumó a la fiesta dentro de la zona. Muy efectivo el ala-pivot en la lucha por el rebote ofensivo. Andorra terminó de hundirse con las pérdidas de balón que propiciaron contraataques fulminantes (69-42, min 28). El Barça no necesitó otro recurso que el poderío en el juego interior para ventilar el partido con mucha solvencia. Pesic pudo repartir minutos con toda tranquilidad aunque la rotación de pivots quedó algo más limitada por la lesión de Oriola en el segundo cuarto. El entrenador azulgrana no tenía necesidad de forzarle. Blazic apareció en los últimos minutos para adornar un poco sus números pero no dio siquiera para un ligero maquillaje. El Barça sigue acumulando solidez y fortaleza de cara a los playoffs. Va a llegar a un buen nivel. Andorra aún tiene que trabajar su presencia entre los ocho primeros. Los partidos en casa serán cruciales.
Fuente: eldesmarque.com
Obradoiro 70 – Bilbao Basket 69: Lakovic estrenaba en Santiago de Compostela su cargo de entrenador. La última baza de Bilbao Basket en busca de la salvación. Su debut comenzó viento en popa. Devin Thomas (13 puntos, 6 rebotes, 17 de valoración) se fajaba con Pustovyi en la pintura y los tiradores respondieron con aún mayor acierto a los primeros triples de Obradoiro. El perímetro le funcionó de maravilla a Los Hombres de Negro en la primera mitad. El tiro de tres le permitió tomar la delantera a Bilbao Basket tras el intercambio de canastas de los minutos iniciales y amenazar con la escapada en el marcador al comenzar el segundo cuarto. Dos triples de Javi Salgado compensaron las pérdidas de balón del base. 0-6 de inicio para sembrar la inquietud en Obradoiro. Pronto se transformaría en seria preocupación. Los locales pasaron por el segundo cuarto en estado catatónico. No entraba un tiro. Apenas anotó cinco puntos en todo el periodo el conjunto de Moncho Fernández. Bilbao Basket continuó aferrado al triple para marcar diferencias. De hecho no anotó un solo tiro de dos en todo el segundo cuarto. Cosas del baloncesto moderno. Ante el nulo acierto rival le bastó con poco a Bilbao Basket para marcharse de forma casi definitiva en el marcador (20-37, min 20). Y, sin embargo, quedaba la sensación de haber dejado pasar la oportunidad de acabar con el choque definitivamente. Lo pagaría muy caro. Obradoiro fue otro equipo tras el descanso, mucho más decidido y efectivo. Lakovic no tardó en pedir tiempo muerto. No quería perder el control del encuentro ni esperar a que la diferencia bajara de los diez puntos. Surtió efecto en un primer momento. Mayor agresividad ofensiva que permitió forzar personales. Los tiros libres se convirtieron en el sustento de Los Hombres de Negro para mantener la ventaja por encima de la barrera psicológica los diez puntos. Prácticamente el único. No contaron con Corbacho. Puso el partido patas arriba con ocho puntos en la recta final del tercer cuarto. 13-2 de parcial hasta el final del periodo que cambió por completo el encuentro (48-50, min 30). A Bilbao Basket le cayó todo el peso de la asfixiante situación clasificatoria. Atenazado, no era capaz de frenar la caída en picado. Un 7-0 de salida en el último cuarto ampliaba el parcial a 20-2. El desplome era antológico (55-50, min 32). Lakovic volvió a parar el partido. Su tiempo muerto le permitió a su equipo recomponerse. Devin Thomas volvió a sacar rédito de su brega en el juego interior. Bilbao Basket recuperaba el acierto en el triple. Dos consecutivos le permitieron adelantarse de nuevo. El final se antojaba angustioso. Redivo tiró del carro para dar ventaja en la recta final a los visitantes. Obradoiro resistió desde el tiro libre. Matt Thomas (16 puntos) se las apañaba bien para sacar personales a sus defensores pero acabó cometiendo una falta que pudo ser trascendental a siete segundos del final. A Redivo no le tembló la muñeca para anotar los dos tiros libres que ponían el 67-69 en el marcador. Tiempo muerto de Moncho Fernández para preparar la última jugada. No creo que la planificara para un triple de casi ocho metros de Sàbat. Al base catalán no le quedó otra que buscar un triple lejano pero su lanzamiento resultó inapelable. Triple sobre la bocina que hundió en la miseria absoluta a Bilbao Basket. Este triple significaba la salvación matemática para Obradoiro aunque el equipo gallego no ha pasado apuros en toda la temporada. Para Bilbao Basket supone la soga al cuello. Una derrota dolorosa que le puede costar la categoría.
Fuente: grada3.com
Real Madrid 87 – GBC 75: Asegurada la primera plaza tras su rotunda victoria ante Baskonia, el Real Madrid está en plena vela de armas hasta el comienzo de la Final Four. Entre lesiones y descansos Laso sólo pudo contar con diez jugadores en la convocatoria. El técnico continuó con la concesión de mayor protagonismo a los jugadores con menos minutos. Randle, Yusta y Radoncic formaron parte de un quinteto inicial muy atípico. El experimento tuvo el mismo efecto en los primeros minutos que en los últimos partidos. Festival de pérdidas de balón para desconcierto de todo el mundo aunque la afición madridista no tenía otro interés que pasar el rato en un Palacio de los Deportes a medio llenar. Hasta ocho pérdidas de balón en el primer cuarto del equipo blanco. Sólo tuvo GBC que aprovechar los errores rivales para obtener una ventaja interesante. Laso tuvo que parar el partido tras un desconcertante 0-9 de inicio pero le costó un poco más de tiempo que su equipo arrancara. Tuvieron que transcurrir casi cuatro minutos para que el Madrid lograra sus primeros puntos. La falta de criterio ofensivo ofensivo estaba metiendo al Madrid en un brete (2-14, min 4). No lo encontró hasta que decidió buscar a Tavares. Una solución efectiva puesto que no tuvo problemas para imponerse en el juego interior. Fue casi el único argumento en ataque. Tavares y Randle fueron los únicos jugadores madridistas que anotaron en el primer cuarto. Dos triples de Chery en el último minuto permitieron a GBC alcanzar de nuevo la decena de puntos al final del primer acto (12-22, min 10). El partido se le enredaba al Madrid por falta de tensión y dejadez pero la reacción llegó desde el banquillo en el segundo cuarto. Entraban en pista los incendiarios habituales y el encuentro cambió por completo. Carroll apareció con la escopeta cargada. Su facilidad para anotar sembró el pánico entre la defensa donostiarra. Llull (18 puntos, 4 rebotes, 22 de valoración) subió las revoluciones del ataque madridista. Su velocidad y acierto en el tiro de tres hicieron estragos. Nos han engañado a todos. Es imposible que estuviera más de ocho meses de baja jugando a este nivel. Como para pensar que ha estado de vacaciones hasta finales de abril. GBC buscó el triple hasta el hartazgo. Cada ataque visitante terminaba en un tiro de tres. Se convirtió en muy previsible. No le costó al Madrid contrarrestar un juego exterior errático. Además su porcentaje en el triple acababa con la moral de cualquiera. En unos pocos minutos el panorama había cambiado por completo tras un parcial pa cagarse de 24-3. No necesitaba más el Real Madrid para ejercer su autoridad (41-27, min 18). GBC se recompuso justo antes del descanso pero el partido parecía encarrilado aunque por el marcador distara de estar cerrado. De hecho Laso volvió a contar con los menos habituales en la reanudación. Su rendimiento fue muy superior en el tercer cuarto. GBC pudo aguantar la mitad del periodo intercambiando canastas gracias a Clark (15 puntos, 8 rebotes) pero el Madrid contaba con un argumento muy contundente al que no podía responder. Tavares (19 puntos, 5 tapones, 4 rebotes, 24 de valoración) suponía un obstáculo imposible de salvar. Ni había forma de pararle cuando entraba en la zona ni de esquivar sus brazos como guardián del aro local. Superioridad abrumadora del gigante que rompió por completo el encuentro. Un parcial de 12-2 al final del tercer cuarto dejó todo visto para sentencia (74-51, min 29). Porfi Fisac dio entrada a reservas en el último cuarto aunque supusiera un serio riesgo de recibir un duro varapalo. Los hombres de banquillo respondieron. Aprovecharon la relajación madridista para realizar un papel muy digno. Chery (20 puntos, 5 robos) se erigió en el líder de un quinteto poco habitual pero que consiguió reducir diferencias. El Madrid había regresado a los vicios del primer cuarto pero bastó la aportación de Llull para evitar un acercamiento inquietante y cerrar el trámite sin muchas dificultades. Una parada menos en el trayecto hacia la gran cita continental en Belgrado.
Fuente: antena3.com
Fuenlabrada 61 – Valencia Basket 76: Las buenas prestaciones de Olaseni dentro de la zona permitieron a Fuenlabrada dominar ligeramente un primer cuarto plagado de errores y falta de acierto. La sucesión de errores y los bajos porcentajes de tiro mantenían el marcador igualado. Un 7-1 de inicio en el segundo cuarto acabó con la paciencia de Vidorreta. Pidió tiempo muerto para reconducir el juego ofensivo de su equipo. Valencia Basket buscó el tiro exterior para salir del atasco ofensivo. El tiro de tres volvió a ser el remedio. El acierto desde fuera conllevó que se abrieran espacios para que los jugadores interiores encontraran tiros cómodos. Un triple afortunado de Doornekamp puso el cierre a una primera mitad con poco que recordar (26-32, min 20). Los pivots de Valencia Basket continuaron imponiéndose en la reanudación. Dubljevic y Will Thomas (11 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias, 17 de valoración) mantenían a los visitantes por delante pese a que Fuenlabrada resistía con aportaciones individuales. Primero fue Paco Cruz. Después, Eyenga. Entre ambos consiguieron que el marcador se apretara (41-42, min 25) pero estas aportaciones en solitario fueron un simple parche. El acierto de Green volvió a estirar la diferencia cuando se cortó el grifo de la anotación de los aleros. La labor de Abalde como base improvisado marcaría el punto de inflexión definitivo. A Abalde le ha tocado oficiar de base en muchos partidos ante la plaga de lesiones en este puesto. Ha terminado amoldándose a las exigencias de director de juego. En Fuenlabrada marcó las diferencias. Abalde (8 puntos, 6 asistencias, 5 rebotes, 18 de valoración) resultó decisivo para el despegue de Valencia Basket en el último cuarto. Un parcial de 0-9 rompió el partido por completo (46-62, min 31). Fuenlabrada ya no tuvo capacidad de reacción. Su rival sólo tuvo que seguir el ritmo que imponía Abalde para escaparse sin remedio. Octava derrota consecutiva de Fuenlabrada que sigue dejando sus opciones de disputar los playoffs por el camino. Otro año más la temporada se le está haciendo eterna. Valencia Basket sigue en plena pelea por conquistar la segunda plaza.
Fuente: noticiasparamunicipios.com
Betis 62 – Baskonia 106: El catálogo de espantos y horrores del Betis esta temporada es numeroso pero este compendio aún no se ha cerrado. Resulta aún más doloroso cuando el naufragio llega en plena lucha por la supervivencia. Apenas duró su resistencia cinco minutos. El tiempo que funcionó en la dirección Franch, titular por sorpresa, y Anosike conseguía bregar con cierto éxito en la zona. A partir de entonces, la zozobra. Baskonia apretó las clavijas y anuló por completo al conjunto verdiblanco. Entre Janning y Shengelia se encargaron de realizar un destrozo considerable en la defensa rival. Estuvieron completamente sembrados en el primer cuarto. Ambos se bastaron para lograr un parcial de 0-16 que mandó a la lona al Betis (9-26, min 7). Su capacidad de reacción fue inexistente. Ya sólo llegarían malas noticias para los locales. Vildoza comenzó muy enchufado el segundo cuarto. Ocho puntos consecutivos del base argentino que elevaron la diferencia por encima de los veinte puntos. El Betis no tenía argumentos ante lo que se le venía encima. Su falta de rigor defensivo salió otro partido más a la palestra. Baskonia encontraba muchas facilidades para anotar en cada ataque (19-45, min 16). La sangría era imparable. Golubovic y Schilb tuvieron apariciones momentáneas pero sólo valieron para evitar que la desventaja aumentara aún más antes del descanso. La pesadilla continuó en la segunda mitad. Falta absoluta del vigor e intensidad que se le espera a un equipo que pelea por la permanencia. Baskonia hizo picadillo a un rival entregado y resignado a su suerte. Huertas hacía cuanto quería. Janning (21 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 3 robos, 31 de valoración) aniquilaba el simulacro de defensa bética desde la línea de tres. La caída hacia el abismo era inevitable (36-70, min 25). La afición bética no estaba para echar una mano. No tardó en dedicar constantes silbidos a su equipo, hundido en la miseria. No quedaba emoción pero el equipo vitoriano no pensaba levantar el pie del acelerador. Timma aumentaba el castigo desde la línea de tres. El último cuarto se le iba a hacer eterno a un Betis que deseaba poner fin al calvario. No encontró piedad. Baskonia superó los 40 puntos de diferencia (47-88, min 32) en pleno banco de pruebas. Janning y Shengelia (19 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias, 25 de valoración) se mantenían ocupados en poner la guinda a un partido impecable. Realmente no fue un partido sino una paliza despiadada. Al Betis se le agotan las esperanzas. Necesita un milagro para salvar la categoría.
Fuente: basquetplus.com
Burgos 96 – Basket Zaragoza 88: A Burgos se le presentaba la oportunidad de asegurar matemáticamente la permanencia en casa y ante otro equipo que busca con ansia escapar de las llamas del descenso. Igualdad absoluta en un primer cuarto con alternancia constante en el marcador. Imposible escaparse en los primeros diez minutos. Equilibrio inalterable, vela de armas a la espera que alguien diera un toque de atención sobre la cancha. Jenkins (17 puntos) se encargó de revolucionar el partido en el segundo cuarto. Rompió el equilibrio con diez puntos casi seguidos que llevaron en volandas a los locales. El gran protagonista de un parcial de 14-2 que puso en pie la pista burgalesa (39-29, min 16). Los quince puntos de Jenkins en la primera parte resultaron fundamentales en el dominio de Burgos sobre la cancha. A Basket Zaragoza no le quedó otro remedio que dejar todo en manos de Gary Neal (16 puntos). El recurso de costumbre en el equipo maño. Se echó el equipo a la espalda pero no sirvió para reducir diferencias. Deon Thompson dominó la zona para asentar la primacía local en la recta final del segundo cuarto. Burgos iba disparado hacia el triunfo (49-38, min 20) y no tardó mucho en desatar mayor cantidad de nervios en el banquillo visitante. Inicio fulgurante de los locales que provocó un tiempo muerto muy rápido de Pep Cargol. No tuvo el efecto deseado. Basket Zaragoza se refugiaba en las acciones individuales pero la solidez del trabajo colectivo de Burgos acabó por demoler una defensa demasiado endeble. No había forma de frenar a Burgos. Gailius (16 puntos, 4 rebotes, 19 de valoración) resultó un arma poderosa en el puesto de alero. Huskic (10 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias, 16 de valoración) controlaba el juego interior. Sáiz (11 puntos, 10 rebotes, 19 de valoración) continuó su labor al sustituirle. La superioridad era aplastante. Todo estaba listo para la fiesta (72-48, min 26). El último cuarto parecía destinado al disfrute de la afición burgalesa pero los locales se confiaron demasiado pronto. Relajación total que derivó en una defensa de brazos caídos. Basket Zaragoza aprovechó las facilidades para recortar diferencias a gran velocidad. Los últimos cinco minutos resultaron angustiosos para la afición local. Su equipo había desconectado del partido de forma alarmante. Pérdidas de balón, malos ataques. El individualismo de Ennis (17 puntos) esta vez resultó útil a Basket Zaragoza. Burgos se había complicado la vida de forma absurda encajando un duro parcial de 4-23. Un triple de Ennis puso el 91-88 a falta de 13 segundos. Burgos ya no podía dedicar más concesiones. A Sebas Sáiz no le tembló el pulso desde el tiro libre. No es un buen especialista pero no falló cuando más delicada era la situación. Una técnica a Xavi Rey acabó con toda incertidumbre. Burgos estaba salvado. Equipo y afición lo celebraron en total comunión. Una conexión que no deja indiferente. La afición de Burgos ha sido un gran descubrimiento para el baloncesto español. Se ha ganado festejar la permanencia y disfrutar con tranquilidad de las últimas jornadas. Tantos años de espera para alcanzar la ACB han merecido la pena.
Fuente: eldesmarque.com
Gran Canaria 76 – Unicaja 55: La celebración del día de la madre llegó a la pista del Gran Canaria Arena. Las madres de Oliver y Carlos Suárez protagonizaron un salto entre dos honorífico en los momentos previos al inicio del encuentro. Ambos jugadores lucieron el apellido de su progenitora en su camiseta. Comenzado el partido, quien hizo de madre fue Unicaja. Blando, tierno, perdido en ataque. A Gran Canaria, en cambio, le sobraba actitud e intensidad. 9-0 como aviso a los visitantes, que tardaron más de cinco minutos en anotar sus primeros puntos. Unicaja no entró en el partido hasta que llegó el tiempo muerto de televisión. El parón le vino bien al equipo malagueño que adquirió la energía de la que careció en los primeros minutos. Logró estrechar el marcador pero un par de acciones de Pasecniks dio algo más de margen a los locales al final del primer cuarto. Ya no volvería a estar tan cerca Unicaja, ahogado en su total incapacidad ofensiva. El segundo cuarto fue un tormento para los hombres de Plaza que no dieron una a derechas. Pérdidas de balón y errores constantes que despejaron el camino a Gran Canaria. Sólo tuvieron que aprovechar los locales su oportunidad. Balvin (12 puntos, 4 rebotes, 16 de valoración) hizo estragos dentro de la zona. Gran Canaria sacó tajada de los errores rivales para poner tierra de por medio al contraataque. El pésimo segundo cuarto, en el que sólo anotó seis puntos, enterró por completo a Unicaja (33-17, min 20). Los 17 puntos con los que llegó al descanso suponían un desastre absoluto. No le podía ir peor al equipo malagueño. Mejorar no era una tarea complicada. El tiro exterior le ayudó a salir del atasco. Abrió el tercer cuarto con tres triples seguidos que le permitieron encarar la segunda mitad de otra manera. El reaparecido Shermadini (10 puntos, 4 rebotes, 17 de valoración) añadió presencia en el juego interior. Dani Díez firmó un buen cuarto y puso a su equipo en disposición de entrar de lleno en el partido (46-36, min 28) pero a Unicaja se le acabó el gas en el tramo final del tercer cuarto. Volvió el desacierto, la falta de puntería. Regresaron las pérdidas de balón. Acabó atascado de forma irremediable. Gran Canaria no lo dejó pasar. Luke Fischer firmó un muy buen trabajo en la zona. Acabó ovacionado por sus aficionados. Rabaseda dio brillo a su muñeca para oficiar de tirador por sorpresa. Un parcial de 15-2 rompió definitivamente el encuentro (64-38, min 33). Unicaja ya no tenía tiempo ni de maquillar una actuación deplorable. Además Seeley (16 puntos) se encargó de mantener las diferencias. El tramo final sólo sirvió para que Waczynski tratara de arreglar una mediocre actuación personal. La derrota ante un rival directo no fue el único varapalo para Unicaja. Se dejó el basket-average por el camino y ya es superado por Gran Canaria que sigue aferrado a su fortaleza en casa para aspirar a la quinta plaza.
Fuente: zona131.com
Otros resultados: Estudiantes 97 – CB Canarias 92. El 25 de abril se disputó el UCAM Murcia 75 – Joventut 92. De este último partido salió el MVP de la jornada. Laprovittola fue el mejor jugador de la jornada con 27 puntos, 8 asistencias, 4 rebotes, 3 robos y 34 de valoración.
Con el liderato asegurado para el Real Madrid (28-3), la incertidumbre está en la lucha por la segunda plaza que se disputan Baskonia, Barça (ambos con 22-9) y Valencia Basket (21-10). CB Canarias (16-15) cierra el corte de los ocho primeros aunque igualado con UCAM Murcia. La zona de descenso la ocupan Bilbao Basket (8-23) y Betis (7-24). El equipo verdiblanco está casi condenado tras caer ante el Real Madrid el miércoles en el partido adelantado a la jornada 33.