FINAL FOUR EUROLIGA 2014: FINAL. CENICIENTA VUELVE A BAILAR CON EL PRÍNCIPE AZUL

Maccabi campeón Euroliga 2014

Escribí en la entrada de semifinales que en las dos últimas temporada el título había parado a menos del invitado inesperado y el Maccabi, el teórico comparsa, ya había alcanzado la final. Se repitió la historia por tercera vez consecutiva. Maccabi lograba contra todo pronóstico la Euroliga, la sexta en su haber. Nadie esperaba que eliminara al CSKA pero lo logró con un final digno de un guion de película. Nadie confiaba que repitiera hazaña ante el Real Madrid, el mejor equipo de la temporada. Lo consiguió en una de las mayores sorpresas vistas en la Euroliga en los últimos años. Este Maccabi dista un trecho de ser una de las mejores versiones del equipo israelí. Ni siquiera es un bloque sólido como lo era el Olympiacos que logró las dos anteriores Euroligas. La mezcla de retales, unos cuantos jugadores individualistas de playground, un juego interior rocoso y un entrenador de altísimo nivel devuelve a los más alto al Maccabi. El Real Madrid ha recibido un palo aún más doloroso que la temporada pasada. El año pasado cayó ante el campeón de Europa y los 17 puntos desperdiciados se achacaban a la inexperiencia. Esta vez le derrotó un equipo al que había batido dos veces esta campaña y con menor potencial. Una derrota de las que pueden dejar huella en un equipo para los restos. Así empezó el Barça de finales de los 80 y acabó con un trauma hacia la máxima competición europea del que no pudo librarse hasta 15 años después, con otro tipo de equipo y estilo de juego. Las dudas sobre el proyecto y el juego para dominar Europa en el equipo blanco pueden comenzar a aparecer la noche que Cenicienta volvió a ser la reina del baile.

LA FINAL:

Real Madrid 86 – Maccabi 98 (tras prórroga): Podía pensarse que estábamos en la Mano de Elías pero no. Era Milán aunque 9000 seguidores del Maccabi pintaran de amarillo el Mediolanum Forum. El Real Madrid debería superar el ambiente claramente hostil. Un triple de Rudy en la primera jugada madridista parecía transmitir que el Madrid no se iba a achantar, que era la noche para volver a lo más alto en Europa. Sin embargo pronto el encuentro tomó el rumbo que menos interesaba al equipo blanco, el de un partido muy intenso en defensa, lento y espeso. El Madrid no se empleaba mal en un principio en ese escenario. Se cerró bien sobre un Schortsanitis sobre el que giraba todo el ataque israelí, con Bouroussis repartiendo gorros por doquier. Pero los fallos recurrentes en ataque, con un nefasto 1/12 en tiros de campo, comenzó a pesar a los hombres de Laso que se vieron a remolque con un 2-11 de parcial (7-13, min 7). Laso tardó más de la cuenta en reaccionar para dar entrada a Sergio Rodríguez, que no apareció hasta el segundo cuarto, pero sus compañeros enmendaron la plana con un par de contraataques y el buen hacer de Felipe Reyes. Con El Chacho ya en pista el Madrid se reencontró definitivamente a sí mismo. Rudy (15 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias, 24 de valoración) emergía como el líder que se espera de él, sumando a sus diez puntos un gran trabajo y ansias de triunfo. Felipe Reyes mareaba a todo el mundo en la zona. El Madrid empezaba a encontrar su velocidad de crucero y el Maccabi se desesperaba. Un parcial pa cagarse de 19-2 llevaba a los madridistas al lugar que querían (26-15, min 13). Sólo faltaba rematar la autopista hacia el título pero el Maccabi llenaría el camino de piedras. Bregando dentro, aprovechando que su rival estaba en bonus, el equipo hebreo aguantaba dentro del choque a base de tiros libres sin fallo. Le permitieron mantenerse vivos hasta que la marcha al banquillo de Rudy precipitó dos minutos finales muy malos para el Real Madrid, sin concierto en ataque al verse sin referente. El 0-9 hasta el descanso, rematado con un triple de Blutenthal sobre la bocina, animaba a un Maccabi que se fue dando saltos al vestuario (35-33, min 20). Seguían debajo en el marcador pero estaban donde querían: en un partido igualado a pocos puntos.

Fuente: gettyimages.in

La segunda parte comenzó al ritmo que marcaba Maccabi, el son lento fraguado en la entrega física. En la lucha en defensa y el rebote. Al Real Madrid comenzaban a aparecérsele demasiados problemas. Hombres claves como Llull o Mirotic no aparecían en ataque. Rudy comenzaba a acusar sus múltiples golpes y heridas. No entraban los triples con frecuencia y el Maccabi dominaba con gran superioridad el rebote. Devin Smith (15 puntos, 7 rebotes) creaba muchas dificultades en el puesto de 3, Hickman (18 puntos) le acompañaba en sus penetraciones y Tyus (12 puntos, 11 rebotes, 3 tapones, 23 de valoración) palmeaba todo lo que sobrevolaba por el aro. Al Madrid le sujetaban los triples, aunque tiraba de tres hasta la saciedad, sobre todo los de un Sergio Rodríguez (21 puntos) que ya había cargado con la responsabilidad del equipo. El partido estaba en un planteamiento cuartelero, en un duelo igualado donde Maccabi estaba muy cómodo (55-53, min 30). Los macabeos habían encontrado el acierto exterior en la segunda mitad, complicando aún más la vida. Sólo los triples, aprovechando los escasos despistes defensivos de Maccabi, servían de respuesta, manteniendo una alternancia constante como si el marcador fuera un columpio. No pudo aprovechar el Madrid la quinta personal de Schortsanitis ni la rapidez rival para entrar en bonus. La cuarta de Sergio Rodríguez le hizo más daño que a su rival la del pivot griego. Rice castigó una y otra vez a Llull, postulándose como el héroe al igual que en semifinales. El Madrid sufría, le faltaba quien cogiera el liderazgoUna bandeja de Rice ponía el 69-73 a 58 segundos del final. La afición del Maccabi ya soñaba con el título. Sergio Rodríguez sacó una personal rápida y redujo a dos tras aprovechar sus tiros libres. Maccabi agotó la posesión y Hickman se la acabó jugando con un tiro complicado que no tuvo éxito. En cambio los madridistas no quisieron esperar a una posesión reducida. Rudy se la jugó penetrando. El tiro forzado no entró pero ahí estaba Bouroussis (12 puntos, 9 rebotes, 4 tapones, 22 de valoración) para cazar el rebote en ataque. Recibió una personal que le llevó a la línea de tiros libres. Un pivot nunca es el más indicado para jugársela desde ahí en un momento tan delicado pero el griego no falló, empatando el partido a 73. Quedaba en las manos del Maccabi el destino de la final. Rice se la jugó tras salir fuera un balón desde la zona, en un triple cómodo. No tuvo acierto ni tampoco Tyus acertó al palmear. El Madrid salía vivo y tenía una nueva oportunidad en la prórroga.

Fuente: euroleague.net/getty

El Real Madrid se agarró a los tiros libres en el inicio del tiempo extra. Era su único recurso en un ataque que continuaba espeso. Más claro lo tenía el Maccabi que contó con el hombre decisivo en la final. Tyrese Rice (26 puntos, 4 rebotes, 27 de valoración) realizó la actuación de su carrera. Sus ocho puntos seguidos en la prórroga devolvían los cuatro puntos de ventaja al Maccabi. Superó a Llull cuando quiso y como quiso. Blatt puso a Ohayon en pista para jugar con dos bases y esa decisión liberó a Rice para tumbar a un rival que no encontraba otro argumento que buscar los triples sin éxito, atascado por la defensa de Maccabi. El 2-13 de parcial dejaba la final en manos israelíes (79-88, min 44). El final resultó agónico para los madridistas, impotentes ante un equipo que ya se sabía ganador y empujado por una afición numerosa que veía cumplido un sueño, el del triunfo imposible. La sucesión de tiros libres y la defensa que nunca bajó de intensidad completaron el trabajo. Un mate en contraataque de Ohayon escribía el epílogo en un cuento de fantasía. El de un equipo con el que no contaba nadie, el convidado de piedra, que lograba proclamarse campeón de Europa. Maccabi alzaba su sexta Euroliga mientras el Madrid lloraba las penas de otra oportunidad perdida, de una ocasión de oro que se esfumaba. Los records y el halo del espectáculo podían ser suyos pero el título se lo quedaba Maccabi. Lo que al final quedará en el recuerdo con el paso de los años.

Fuente: marca.com

TERCER Y CUARTO PUESTO:

Barça 93 – CSKA Moscú 78: El partido que no quiere disputar nadie era la penitencia que tenía que afrontar el Barça tras el doloroso revés ante el Real Madrid. A los 38 puntos de diferencia encajados se sumaba un encuentro que no motiva a nadie. Los azulgranas salieron como almas en pena, a merced de un Kaun (13 puntos, 2 rebotes, 2 tapones, 18 de valoración) dominador bajo aros. Xavi Pascual le puso rápido las pilas a sus jugadores y estos reaccionaron pero el CSKA seguía demasiado acertado dentro de la zona, con un porcentaje muy alto en tiros de dos (21-24, min 10). Xavi Pascual y Messina no dudaban en rotar, entrando en pista proscritos que no jugaron ni un minuto en semifinales como Lampe o Pargo. También hizo acto de presencia Navarro. Parecía una frivolidad considerando los problemas físicos de La Bomba pero para el partido resultó un revulsivo. Comenzó brillando Lampe en el segundo cuarto con un par de triples. El Barça aumentaba la intensidad y se hizo con el mando del encuentro. Todo lo contrario que un CSKA de brazos cruzados en defensa. Las facilidades las aprovechó bien Navarro (20 puntos, 3 rebotes, 24 de valoración) para sacar todo su repertorio anotador. Los doce puntos que anotó en el segundo cuarto nos reencuentran con el mejor Navarro que brilló liberado de toda presión (46-37, min 16). Xavi Pascual continuó dando minutos a los menos habituales. Entraron Hezonja y Todorovic para disfrutar de minutos aunque este último fue superado completamente por Krstic, superando su evidente superioridad física para reducir diferencias al descanso (50-47, min 20). Le costó a Todorovic no salir más aunque el partido fuera un trámite.

Fuente: planetadeporte.es

La segunda parte comenzó más atascada pero el Barça no cedió el control del encuentro. Ante un CSKA indolente y ofuscado aprovechó para estirar de nuevo la diferencia. Nachbar jugaba unos buenos minutos de 4 y Navarro continuaba con su gran acierto, recuperando esas sensaciones necesarias para su confianza y la de su equipo (67-57, min 27). El CSKA no se encontraba. Fallón en el tiro exterior y superado en ganas e intensidad. Sólo algunos detalles, como un triple lejano de Weems sobre la bocina del tercer cuarto le mantenían con opciones en un encuentro que desdeñaban. El Barça le puso más ganas y eso tuvo reflejo en la pista y el electrónico. Lampe (17 puntos, 5 rebotes, 16 de valoración) volvió a pista para hacer un buen trabajo. Al polaco se le dan muy bien los partidos intrascendentes, desde luego. Dorsey (9 puntos, 12 rebotes, 22 de valoración) realizó una buena pareja con él en el último cuarto para hundir en la miseria a un desaparecido juego interior del equipo ruso. La labor de ambos resultó demoledora en la recta final ante un equipo que bajó los brazos cuando le vinieron mal dadas otra vez más. 13-2 de parcial y los azulgranas mataban el partido (85-70, min 36). Tuvieron la actitud necesaria para levantarse de un gran palo y acabar la Final Four con dignidad, luchando por la tercera plaza que lograron. Toda la que le faltó a un CSKA sin alma y que se arrastró por Milán. El dinero compra jugadores pero no la competitividad ni los arrestos para levantarse tras un duro golpe. Acabó como un juguete caro y roto ante un equipo tan dolido como él pero mucho más profesional. Una lección que seguro que no aprenderán en Moscú donde lo resolverán todo con otra morterada de rublos cuando los ganadores se afanan en formar equipos.

Fuente: diariosur.es

Y DIGO YO…:

  • Tyrese Rice, MVP de la Final Four. Habitual base suplente del Maccabi, emergió en esta Final Four para ocupar el papel de protagonista. Otra vez el cuento de la Cenicienta.
  • David Blatt está acostumbrado a las hazañas. Ya dio un disgusto a la afición española cuando a los mandos de Rusia derrotó contra todo pronóstico a la selección española en el Eurobasket de España en 2007. Repitió en esta Final Four derrotando a los favoritísimos CSKA Moscú y Real Madrid. Un grandísimo entrenador que hace mejores a sus equipos.
  • Otra de Blatt. Dijo que nadie le ganaba a su equipo 3 veces seguidas. CSKA y Real Madrid le ganaron sus dos encuentros en el Top 16. En Milán los dos mordieron el polvo. No iba de farol.
  • En todos los libros de baloncesto aparece que un equipo fuerte necesita un pivot determinante. En los mandatos del baloncesto actual es fundamental un alero importante, alto y fuerte, por la frecuencia que suelen jugar de 4. El Madrid carece de las dos cosas. Darden no tiene empaque para ser el alero de un equipo campeón en Europa y el plantel de pivots blancos tampoco está a la altura. Unos defectos que han quedado al descubierto demasiadas veces esta temporada. El Real Madrid o se toma en serio estas carencias o tiene muchas posibilidades de volver a tropezar en Euroliga.
  • Madrid será la sede de la próxima Final Four. Para continuar con los cuentos de hadas sería el mejor escenario para que el Real Madrid recuperara el cetro europeo. Pero antes habrá que descubrir cómo afecta el palo ante el Maccabi porque esta derrota es de las que deja huella. Que pregunten a los jugadores del Barça de Aíto. A Laso puede comenzar a perseguirle el estigma europeo.
  • Esta nueva derrota puede alimentar las dudas sobre la competitividad del Real Madrid en los partidos a vida o muerte. El año pasado ya cayó ante Barça en Copa y Olympiacos en la final de la Euroliga aunque la victoria en el quinto partido de la ACB ante el Barça le redimió. Este año la canasta milagrosa de Llull salvó el culo al Madrid en la final de Copa. Ante Maccabi volvió a tropezar. Las dudas pueden comenzar a ser peligrosas sobre la cabeza de Laso.
  •  Aparte del palo moral y el desgaste físico el martes le espera al Real Madrid un partido ante el Gipuzkoa Basket que debe ganar para no jugarse el primer puesto de la Liga Regular en el Martín Carpena ante Unicaja. Quien pudiera imaginarlo pero este Valencia Basket no decae. Van a dar gracias los madridistas de salvar milagrosamente el basket-average en el Palacio de los Deportes.
  • El partido ante el Barça pudo ser el último partido en Europa de Messina en el banquillo del CSKA. Su regreso, tras su estancia de ayudante en los Lakers, no ha sido muy afortunado. Su paso por el Real Madrid y su segunda etapa en el CSKA han ensombrecido su trayectoria. Quedará como un entrenador con un palmarés exitoso al mando de equipos muy poderosos con plantillas conformadas a golpe de talonario. No ha sabido formar equipos con menos mimbres ni conseguir que rindan por encima de sus posibilidades. Igualito que David Blatt, vaya.

8 comentarios sobre “FINAL FOUR EUROLIGA 2014: FINAL. CENICIENTA VUELVE A BAILAR CON EL PRÍNCIPE AZUL

  1. Dejé de ver la semifinal de Maccabi quedando poco tiempo y con el partido parecía que controlado por CSKA, aunque recortando algo las distancias los israelitas.

    De madrugada me entero de "eso" que pasó en la 2ª semifinal y de refilón me parece oir que la final era contra ¿¿¿Maccabi???.

    Esta mañama entro en el blog pensando en que estaría bien una felicitación a los madridistas, que por fin estaban recogiendo los frutos de unos años de buen trabajo y esas cosas y me encuentro que ganó Maccabi.

    Ni leyendo tu crónica, precisa y clarividente como siempre, llegó a entender cómo se han podido encadenar las situaciones desde que faltaban unos 3 minutos y perdían de 8 puntos en semifinales.

    Mi única explicación para el Madrid viene por una involuntaria relajación mental por la paliza de semifinales y la percepción de un rival inferior para la final.

    En este sentido creo que paradójicamente hubiera sido mejor para el Madrid jugar contra CSKA, un rival al que se hubiera considerado de enorme potencial, y además con Messina de entrenador.

  2. No crees, perdi, que tener al mejor base de Europa, y nombrado MVP de la competición, y usarlo 20 minutos, sin variar la rotación, da igual el partido de que se trate, es hacer una concesión al rival excesiva?
    No quiero que esto se interprete como una visión ventajista del tema, visto el resultado final, pero es algo que llevo tiempo pensando. Como es posible que el Chacho juegue solo 20 minutos, ayer es cierto que se cargó de faltas, pero también, que se cargó al final del partido, incluso en el partido más importante de la temporada, cuando el equipo ni iba fluido desde hacía bastante tiempo?
    Y que conste que, aunque como seguidor del Barça no me entristeció la derrota, si que es cierto que el estilo de juego del Madrid me gusta, y querría que lo copiaran más equipos, y Laso es responsable de ese estilo, que aunque ahora surjan dudas, decir que puede no ser ganador, me parece demasiado resultadista. Por otro lado, no creo que, dentro de lo que queda en Europa, el Madrid tenga un juego interior flojo, en absoluto. Que ayer no tuvieran un buen día no significa que ese juego interior no valga. Poco mejor, por no decir nada, queda en Europa, a lo sumo quedan jugadores de un potencial parecido, pero no creo que mejores. A ver los playoffs que nos deparan y como superan sus penas los dos grandes de nuestro baloncesto.

  3. Suena raro que un MVP comience por costumbre en el banquillo. Está el caso de Papaloukas en el CSKA con Messina, que siempre empezaba sentando en el banco pero acababa jugando muchos minutos, más que Sergio Rodríguez seguro. Yo también apostaría por más minutos para el Chacho pero el mayor problema de Laso es que no sale de su idea ni a tiros. Es sota, caballo y rey, siempre repite lo mismo salvo causa de fuerza mayor.

    No estaremos de acuerdo con el tema del juego interior. Pienso que el del Madrid es claramente mejorable. Bouroussis comenzó muy bien pero, salvo en varias ocasiones, se fue diluyendo. Y que conste que no estuvo mal ante Maccabi, sobre todo al comienzo. También le perjudica lo poco que se mira en el Madrid a los pivots en ataque. Slaughter es un buen complemento, sobre todo en defensa, pero tiene unas limitaciones que no le hacen pasar de eso. Mejri aún tiene detalles de jugador tierno y me temo que acabará saliendo del Madrid a final de temporada, al igual que otro de los dos primeros. Sí creo que hay en Europa pivots que mejoren el juego interior del Madrid. Se ha visto superado demasiadas veces en el rebote este año, no es algo aislado el tormento al que le sometió el Maccabi en el rebote ofensivo. Es el gran punto a mejorar junto a un alero de verdadero nivel en Europa, que le aporte como Pete Mickael al Barça por ejemplo.

  4. Bueno, nada que añadir mejor que el silencio, pero sólo por comentar algo en el post de Perdi, (no sé si temer una bronca del Mr...)

    La trayectoria de ambos equipos españoles en la competición hasta la final ha sido muy buena. Pero han decepcionado en la Final Four, y está claro que el RM más si cabe, en el estado que se supone llegaba y por tratarse de la segunda vez consecutiva que podía alzarse con el título.
    Aunque se llamó la atención en el post anterior sobre la posibilidad real que tenía Maccabi, la verdad es que para nada se contaba con ella, quizá por eso se comprende el impacto de su victoria.Y es que en ésta ocasión parecía aún más claro, que RM iba a poder superar el último escalón. Pero se fue desdibujando. Y llegando a la prórroga, estaban faltos de inspiración anotadora y superados en el rebote. Pero no creo que haya que dudar aún de la capacidad competitiva de un equipo como el RM en estos partidos a cara o cruz, por no haber estado convincente en dos finales consecutivas, al final es que en el tiempo extra no apareció para los blancos ese momento de determinación que lleva a un equipo con decisión a por el partido. Así que mientras se oscurecieron, Maccabi cada vez lo vió más claro...

    El año que viene se cumplen 20 años de la última vez que el RM conquistó el título, en el PF, frente a Olympiacos, además tengo entendido que fue el último año que estuvo Sabonis. Su gancho característico y sus triples frente a Fassoulas, con Joe Arlauckas en el duelo con Volkov... Luego al equipo blanco le fue cada vez más difícil, estuvo en la siguiente Final Four, después ya no retornó hasta el 2011. A ver... parece que nos hemos acostumbrado a verlo (bueno, unos lo ven más que otros) en las finales. Sé que suena bastante a gilipollez si digo que no hay que exagerar, solo dar el valor justo a la derrota. Ahora se ve todo como un fracaso tremendo y yo tampoco creo que sea así.

    Me parece que ya se ha dicho por ahí, igual que le pasó al Barça, por ejemplo, quizá hacen falta unos cuantos años de experimentación en este tipo de finales y puede ser lo que está pasando con el RM. No sé si es por mi propia estulticia y es obvio que se recuerda a los que ganan, y que si se llega a las finales el objetivo es ganar. Pero, ¿por qué olvidar tan facilmente lo que supone ESTAR ahí, ganando títulos o no....? Esto último no debe ser la prioridad, por el bien del basket. No sé si me entenderéis, da igual. O es que también olvidamos que aparte de los dos grandes creo que sólo Juventut y Baskonia han logrado estar en esa final. Sólo. No está de más recordar. Sé que es un argumento simplón, pero yo lo siento así, y es la reflexión que creo se puede hacer desde ésta lejanía. Por si no habéis pensado por un momento que la mayoría del resto de equipos no podrá permitirse nunca ni siquiera soñar con estar aunque sea una vez ahí.

    Y sí, de la capacidad de Messina para responder... buah, parece que Blatt le dió un buen repaso.

  5. Con mucho retraso pero aparezco por aquí para intentar consolar a los madridistas del blog y especialmente al maestro Perdi. Derrota muy dura, ante un equipo que parecía inferior, y con el papel de favorito (tras la paliza al Barsa) una vez más volviéndose en contra de los de Laso.

    Ánimo a todos,a poco bien que se hagan las cosas caerá el próximo año. Pero muy importante: ha quedad claro que si se llega con un estilo hay que morir con él. No se puede volver a jugar al ritmo que al rival de turno, sea Maccabi, CSKA, Barsa o Valencia le interese. Sólo acabe arrasarlos a 100 puntazos por noche, también en Europa, o tener que ir a partidos perros donde siempre aparecerá el Rice de turno, que joder no era Jordan pero ni siquiera Diamantidis o Spanoulis.

    Y para eso fichar todo lo que haga falta, pulir más el estilo Laso y el año que viene, Euroliga como objetivo absoluto. Quiero final Madrid-Barsa en 2015.

  6. El Estu también llegó en su día a una FF, Nita. No voy a recordar el año, pero diría 1993, debió ser cuando el Joventut perdió su final, habiendo masacrado a los colegiales en la semi. Paradójicamente, diría que la Penya tenía un equipo ligeramente mejor el año que perdió, que al siguiente... Hay veces que no hay nivel. 😛
    Un fuerte abrazo y todos los ánimos para Perdi. No te conozco aún en persona (todo se andará), pero se ve que eres un gran tipo y no te mereces, desde luego, que venga ningún Lale o similar a tocarte los cojones con cosas que, no hay que ser ningún lince de la elegancia o la delicadeza, duelen y joden especialmente. Creer y seguir tranquilos a lo mismo, bien, Cholismo dixit.

  7. Living, por eso se valora más si cabe este post de Perdi, crónica impecable, incluso en los momentos más chungos para él.
    Es otra cosa, pero al final veo que el RM se ha asegurado la primera plaza en la Liga Regular.

    Y si te refieres a la F4, sí es cierto, debió ser cuando la final que perdió Juventut, quedó cuarto clasificado, efectivamente no recuerdas bien el año porque era el '92. (Lo acabo de mirar). No me extraña que a mí se me olvide precisamente el Estu, atravesado desde aquella Copa del 91/92 que ganaron al CAI... :smile:
    Creo que me refería propiamente a llegar a la final, no sé si me expresé bien. Pero tendrás razón. Además como algún año cambiaba el formato, antes era a partido único, doble partido o incluso con "playoff"... Ya no sé si habrá algún otro por ahí.

  8. También llegó Unicaja a la Final Four en 2007, donde no pudo hacer nada ante el CSKA en semifinales. Curiosamente eran dos los equipos españoles porque el Tau (aka Baskonia) también la alcanzó pero con el mismo destino que Unicaja, eliminado por Panathinaikos.

    Me acuerdo perfectamente de la presencia del Estu en la FF de 1992, en Estambul. La Demencia se tiró un buen tiempo cantando "bul, bul, bul, nos vamos a Estambul". Fue arrasado sin contemplaciones por el Joventut que recibiría un palo aún mayor que el del Madrid el domingo pasado: el famoso triple de Djordjevic. Lo vi en casa de un amigo de mi padre en una tarde que fuimos de visita y se me quedó cara de alucine. En Badalona sería de funeral, evidentemente. Aún recuerdo a Juanan Morales llorando desconsolado.

    Muchas gracias a todos por los ánimos, se va superando el palo poco a poco pero aún lleva su tiempo. Ayer en el Palacio de los Deportes estábamos todos todavía depresivos, tanto los jugadores como los aficionados. Es una derrota de las que deja mella. Siempre se puede consolar uno con que a la tercera va a la vencida en Madrid. Ya le pasó algo parecido al Baskonia cuando cayó en las finales de la Recopa de 1994 y 1995 ante Olimpia Ljubliana y Benneton Treviso, respectivamente, para ganar a la tercera en 1996 al PAOK Salónica en un Pabellón Araba lleno hasta la bandera. Me alegró mucho esa victoria porque ya la merecían.

    No te preocupes, nita, no creo que nadie haya leído algún comentario estúpido porque no has escrito ninguno que se pueda llamar así. Todo lo contrario, es un gusto leerte. Efectivamente, 20 años se cumplirán el próximo año de la última Euroliga del Madrid. En Zaragoza y con una exhibición portentosa de Sabonis (bien ayudado por Arlauckas y la brutal defensa de Isma Santos y García Coll a Eddie Johnson) para lograr lo que deseaba, la vieja Copa de Europa, antes de marcharse poco después a la NBA. Veinte años son nada...

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